
La metalurgia argentina trabaja con seis de cada diez máquinas paradas
El sector registró una caída interanual del 4,3% en abril y la utilización de la capacidad instalada descendió al 40,9%
La Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), una de las principales entidades que nuclea a las empresas del sector industrial del país, encendió las alarmas por el presente de la actividad metalúrgica. Según su último informe mensual, correspondiente a abril de 2026, la producción volvió a caer y la utilización de la capacidad instalada tocó uno de los niveles más bajos de los últimos años.
El relevamiento mostró que la actividad metalúrgica registró una caída interanual del 4,3% durante abril y una baja mensual del 1,3% respecto de marzo. De esta manera, el sector acumula un retroceso del 6,2% en lo que va del año.

Sin embargo, el dato que más preocupa a la entidad industrial es el nivel de utilización de la capacidad instalada, que descendió al 40,9%. En términos simples, significa que las fábricas metalúrgicas están trabajando a menos de la mitad de lo que podrían producir con su infraestructura actual. Según ADIMRA, se trata de “uno de sus niveles más bajos en términos históricos”.
El informe también advierte sobre el deterioro del empleo. El sector registró una caída interanual del 2,3% en los puestos de trabajo y una disminución del 0,1% respecto del mes pasado, reflejando el impacto de la baja actividad sobre las empresas industriales.
A nivel sectorial, seis de las ocho ramas relevadas mostraron números negativos. La caída más fuerte se observó en fundición, con un desplome interanual del 13,6% y una contracción acumulada del 15,3% en los últimos seis meses. También retrocedieron otros productos de metal (-5,7%), equipamiento médico (-5,6%), bienes de capital (-4,8%) y equipos y aparatos eléctricos (-4,5%).
Los únicos sectores que mostraron mejoras fueron maquinaria agrícola (+5,1%) y carrocerías y remolques (+3,9%), aunque el propio informe aclara que se trata de “rebotes incipientes” dentro de un contexto general todavía contractivo.
ADIMRA también analizó el comportamiento de las distintas cadenas productivas vinculadas al entramado metalúrgico. Allí aparecen fuertes caídas en actividades relacionadas con alimentos y bebidas (-6,6%), consumo final (-5,8%) y construcción (-4,5%), lo que refleja el impacto de la desaceleración económica sobre la demanda interna.

En cuanto al mapa provincial, Buenos Aires encabezó las bajas con un retroceso del 5,1%, seguida por Entre Ríos (-4,7%) y Córdoba (-3,7%). En Santa Fe, una de las provincias con mayor peso industrial del país, la caída fue más moderada (-0,9%), sostenida principalmente por el desempeño de la maquinaria agrícola. De todos modos, el informe remarca que sectores como fundición, autopartes y transformación metálica continúan en terreno negativo.
Otro de los puntos destacados del documento es la advertencia sobre las importaciones. Aunque en marzo registraron una caída interanual del 7,6%, ADIMRA señaló que el flujo importador volvió a crecer respecto de febrero, con un rebote mensual del 9,8%. La entidad plantea que este escenario representa una presión adicional para la industria local en un contexto de baja utilización de la capacidad instalada.
En paralelo, las exportaciones metalúrgicas mostraron una suba interanual del 48,8%. No obstante, el informe aclara que gran parte de ese crecimiento respondió a una operación puntual vinculada a productos metálicos no ferrosos. Sin ese movimiento extraordinario, la mejora hubiera sido del 13,3%.
Por último, las expectativas empresarias continúan marcadas por la cautela. El 38,3% de las firmas relevadas aseguró que no espera cambios en su producción durante los próximos tres meses, mientras que las compañías que prevén mejoras estiman que serían leves. Para ADIMRA, el panorama actual muestra una industria “estancada”, sin señales claras de recuperación en el corto plazo.