
Día clave en Diputados: el oficialismo busca aprobar la reforma laboral en medio de un paro nacional y el cierre de FATE
El Gobierno enfrenta este jueves una prueba de fuego en la Cámara Baja con el objetivo de dar luz verde al proyecto de reforma laboral. Para destrabar el quórum y asegurar los votos,
La Cámara de Diputados sesionará hoy a partir de las 14:00 en lo que se anticipa como una jornada maratónica de más de 15 horas. El oficialismo llega al recinto con un texto modificado tras las negociaciones de último minuto lideradas por el jefe del bloque, Gabriel Bornoroni, y el ministro del Interior, Diego Santilli, quienes trabajaron para garantizar el apoyo de sectores de la oposición “dialoguista”.
La principal concesión para asegurar la aprobación fue la eliminación del artículo 44, el cual permitía a las empresas reducir hasta un 50% el salario de los trabajadores con licencia por enfermedad o accidentes no laborales. Sin embargo, el Gobierno se mantuvo firme en otros puntos críticos: el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) no sufrirá cambios, pese a los reclamos de diversos bloques.
El debate legislativo transcurre en simultáneo con un paro general de 24 horas que dejó al país sin transporte público. Finalmente, la UTA decidió plegarse a la medida de fuerza en rechazo a la reforma, desafiando la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Capital Humano.
Desde la Casa Rosada lanzaron una advertencia contundente: los gremios que no cumplan con la normativa vigente, como los de trenes y colectivos, corren el riesgo de perder la personería gremial. Mientras tanto, las empresas de transporte expresaron su preocupación por posibles multas estatales, pese a que la falta de choferes impide la salida de las unidades a la calle.
La previa de la sesión estuvo marcada por el anuncio del cierre definitivo de la planta de FATE y el despido de sus más de 200 empleados. El presidente Javier Milei, desde Estados Unidos —donde asiste a la cumbre del Board of Peace—, sugirió en sus redes sociales que la decisión del empresario Javier Madanes Quintanilla tiene una intencionalidad política para entorpecer la sanción de la ley.
Si el oficialismo logra la aprobación hoy en Diputados, el proyecto no se convertirá en ley automáticamente. Debido a las modificaciones introducidas, el texto deberá regresar al Senado para su sanción definitiva.
La jefa del oficialismo en la Cámara Alta, Patricia Bullrich, ya prepara el terreno para recibir el proyecto este mismo viernes, con la intención de dictaminar y sesionar la semana que viene. El objetivo del Ejecutivo es que la reforma laboral sea ley antes de que finalice el periodo de sesiones extraordinarias.